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CALAMBRES MUSCULARES EN TRAIL RUNNING… HACE FALTA TOMAR “SALES”?

Es fácil echarle la culpa a la deshidratación o a la depleción electrolítica en lugar de a la incorrecta preparación del trail runner. También están las influencias del mercado de la suplementación que hace quedarnos anclados en ese pensamiento. En cambio, quizás la ciencia vaya en una dirección totalmente distinta. 

En las carreras por montaña, la aparición de calambres musculares durante las pruebas de larga duración son un motivo importante de abandono. Llegan incluso a afectar al rendimiento de entre el 11% y el 16% tanto de corredores finishers como de no-finishers (Hoffman et al. 2011). En los ultratrails, los niveles de daño muscular que son valorados a través de la concentración en sangre de la enzima Creatina Quinasa (CK), son espectacularmente altos y superan en gran medida los valores de referencia (Millet et al. 2011; Hoffman et al. 2012)

En un trabajo de Schwellnuss et al. (2008), se seguía planteando la duda de si los calambres musculares son motivados por la deshidratación y depleción electrolítica, o si por el contrario, la fatiga a nivel muscular y la alteración que esta produce a nivel neuromuscular son la razón fundamental.

En un estudio publicado por Hoffman et al. (2015), se buscó identificar características que difieren entre aquellos participantes con y sin calambres musculares durante las 100 millas de la Western State Endurance Run (WSER). El 14’3% de los corredores reportaron la aparición de calambres, siendo la musculatura más afectada los isquiotibiales (33%), cuádriceps (44%) y los músculos de la pantorrilla (54%). En comparación con aquellas personas que no tuvieron calambres, en los participantes que sí tuvieron no se presentaron diferencias significativas en cuanto al estado de hidratación y la tasa de ingesta de sodio durante la prueba. En cambio, sí hubo diferencias significativas en los niveles de daño muscular (CK) en aquellos que tuvieron calambres musculares. 

En conclusión, y en respuesta a la pregunta inicial, no se ha encontrado relación significativa entre la ingesta de sales durante las pruebas de ultratrail y la reducción de los calambres musculares. Podríamos aventurarnos a pensar en que se producen cuando la demanda muscular supera el nivel de entrenamiento con que el deportista afronta la prueba. Es decir, cuando nuestra capacidad muscular ha sido excedida por la demanda que le hemos presentado

Referencias bibliográficas:

  • Apuntes “Entrenamiento Neuromuscular del Trail Runner”. Nacho Martínez (2019). Experto Universitario en Trail Running.
  • Hoffman et al. (2012). Wildernss & Environmental Medicine. Elsevier. “Increasing Creatine Kinase Concentrations at the 161-km Western States Endurance Run”.
  • Millet et al. (2011). “Neuromuscular Consequences of an Extreme Mountain Ultra-Marathon”
  • Hoffman et al. (2015). Sports Medicine – Open. “Muscle Cramping During a 161 km Ultramarathon: Comparison of Characteristics of Those With and Without Cramping”.
  • Schwellnuss et al. (2008). Bristish Journal of Sports Medicine. “Cause of Exercise Associated Muscle Cramps (EAMC) – altered neuromuscular control, dehydration or electrolyte depletion?”.
  • Hoffman et al. (2011). International Journal of Sport Physiology an Performance. “Factors Related to Successful Completion of a 161-km Ultramarathon”.
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